
Hace ya años, cuando las primeras entidades financieras, pioneras, incorporaron la banca electrónica, como un nuevo servicio a sus clientes, ya era de sobra conocido que el mayor problema para éxito o fracaso de este servicio radicaba en la seguridad de los sistemas de autenticación de usuarios, riesgo que podía suponer unas pérdidas importantísimas para el propio banco y por otro lado el temor de los usuarios menos familiarizados con las nuevas tecnologías e Internet.
Lo peor de esta situación es que las entidades financieras después de esa inversión inicial que realizaron en su día, han invertido poco mas en mejorar esos sistemas de acceso a la banca online.
Todos los Bancos, Cajas de Ahorros o entidades financieras que disponen de presencia en Internet, suelen diferenciar en sus web una zona publica que no requiere ningún tipo de autentificación por parte del cliente, en la que se muestra básicamente información corporativa de producto y servicios de la propia entidad y por otro lado la zona privada que da acceso a la Banca electrónica o banca online, a la que solo pueden acceder los clientes autorizados.
Por norma general el acceso a la zona privada se realiza mediante la introducción de un id (identificador de usuario, que suele coincidir, con el DNI, el nombre o el número de cuenta) y una clave o password que suele coincidir con el PIN de la tarjeta de crédito.
Con tan solo estos dos datos podremos acceder a la plataforma que nos permitirá realizar todo tipo de consultas sobre el estado de nuestras cuentas bancarias, serían lo que llamamos operación de bajo riesgo.
Si por el contrario queremos realizar un traspaso o transferencia, (operaciones de riesgo) la entidad nos pedirá otro código que por norma general suele ser extraído de las llamadas tarjetas de coordenadas.
Estos sistemas llevan asociados un alto riesgo tanto para la entidad como para el propio cliente.
En lo que respecta al cliente la perdida de la tarjeta de coordenadas u olvido de contraseñas implica que no podrá operar, siendo este un mal menor. El problema viene cuando un hacker mediante técnicas de phishing suplanta nuestra identidad.
Generalmente las técnicas de hacking pueden ser varias pero básicamente consistirían en introducir en el pc del cliente un software espía (snifer) que escucharía las secuencias que introducimos desde el teclado, con lo cual averiguaría nuestro id y password o bien otra practica mas extendida últimamente la denominada phishing, que consiste en enviar un mail al cliente haciéndose pasar por la propia entidad e invitando al cliente a logarse en una falsa web falsa de banca online argumentando cualquier proceso de actualización de datos etc…
Las entidades mas experimentadas o mas veteranas en banca online han adoptado diferentes mejoras en sus sistemas de Banca Online, que consisten por ejemplo en forzar a que el cliente no introduzca su clave mediante el teclado , del pc, sino mediante un teclado virtual, pinchando con el ratón sobre dicho teclado numérico.
Otras entidades mas preocupadas por la seguridad han incorporado recientemente el acceso mediante DNI Electrónico, pero a mi modo de ver esto implica disponer de un lector de DNI electrónico, que ningún PC incorpora de serie, con lo cual la entidad tendrá que facilitar el dispositivo al cliente, y asumir el coste o en su defecto el cliente tendrá que buscarse la vida en localizar un lector y proceder a la instalación del mismo que en ocasiones no resulta nada fácil, y aún así la movilidad que nos ofrece es nula, es decir podremos acceder desde la maquina en concreto en la que tenemos instalado el lector, no vamos a llevar el lector a cuestas a cada lugar al que nos desplacemos por negocios o placer.
Pero aún así, todas estas mejoras han sido insuficientes, y los hackers siguen superando estos obstáculos.
Llegados a este punto, la Biometría Facial, se presenta como la mejor solución, puesto que no necesitamos de ningún identificar (Clave, llave, tarjeta, etc), nuestra cara es la llave.
La biometría facial es una tecnología que permite identificar automáticamente a un individuo a través de una imagen digital de su rostro, mediante la comparación de determinadas características de su cara (patrones faciales) con las informaciones de esa persona en una base de datos facial, haciendo uso de una simple web cam o cámara de video que identifica las características del rostro , basándose en cálculos matemáticos y estadísticos, pues todos los seres humanos tenemos características morfológicas únicas que nos diferencian. Esta tecnología de reconocimiento facial se basa en el concepto de biometría que proviene de las palabras bio (vida) y metría (medida), lo que significa que todo equipo biométrico mide e identifica características propias del individuo.
En el sector de la banca ya se han realizado algunas pruebas con otros sistemas de Biometría como la dactilar o lectura de iris, pero en el caso de la biometría dactilar presenta el inconveniente de que hace falta disponer de un lector de huella, desafortunadamente no todos los portátiles o pcs disponen de un lector dactilar y a esto debemos sumar que determinadas condiciones como sudor o grasa en el dedo pueden provocar el fallo en la lectura, además de que implica que el usuario debe de interactuar con el sistema poniendo su dedo o palma de la mano. En el caso de los sistemas de lectura de iris, a días de hoy siguen teniendo un coste elevado. Por el contrario el reconocimiento facial solo implica disponer de una simple web cam, cuyo uso se ha extendiendo por el público en general. La mayoría de fabricantes de portátiles han decidido integrar en sus equipos web cam.
Por consiguiente, nos encontramos ante un sistema plenamente amigable y seguro, con un claro valor diferencial para los servicios de banca online, con una inversión de cara al cliente me atrevería a decir que de 0, puesto que es mas seguro que el cliente tenga una web cam en casa que no un lector de huella.
Sin lugar a dudas, la biometría Facial, no es el futuro que se nos representa en películas futuristas tipo Matrix, es el presente.
Escrito en BIOMETRIA